En la urbanización Infantas del distrito de San Martin de Porres, se encuentra la Casa Hacienda Infantas, una bella edificación de tiempo colonial que ha llegado a nuestros días, pese al deterioro de su infraestructura. Actualmente la casona ha quedado rodeada de casas y en sus instalaciones funcionaba hasta hace poco una escuela inicial, pero debido al riesgo de derrumbes dejó el lugar. Pero sus ambientes continuan siendo usados por la Asociación de Propietarios de Infantas.
La Hacienda Infantas se dedicaba principalmente al cultivo de caña de azúcar, cerca se encontraba la estación de tren Infantas, que era la segunda del ferrocarril Lima-Ancón, inaugurado en 1870. La estación de Puente Piedra, sobre el río Chillón, se hallaba a 22km de Lima, en la parte alta del mismo valle.
Historia de la Casa Hacienda Infantas
La Hacienda Infantas se dedicaba principalmente al cultivo de caña de azúcar, cerca se encontraba la estación de tren Infantas, que era la segunda del ferrocarril Lima-Ancón, inaugurado en 1870. La estación de Puente Piedra, sobre el río Chillón, se hallaba a 22km de Lima, en la parte alta del mismo valle.
Historia de la Casa Hacienda Infantas
Según el portal de la Universidad Católica Sedes Sapientiae, "la Casa Hacienda Infantas viene soportando con poca fuerza el paso de los años y la indiferencia de todos; este bello exponente de la arquitectura rural formó parte de los bienes del convento de Nuestra Señora de la Concepción en el siglo XVI. Uno de los primeros arrendatarios de la casa fue Jerónimo Infante del Real, quien se comprometió en 1667 a pagar un canon de 3 500 pesos anuales por un lapso de tres vidas (padre, hijo y nieto) naturales. Por esos años, la hacienda comenzó a llamarse Infantas, nombre que provenía de la mala pronunciación de Infante. Esta hacienda, de más de 190 fanegadas de extensión (570 hectáreas), se dedicó a lo largo de la colonia a la producción de trigo (XVII) y caña de azúcar (XVIII), además del cultivo de alfalfa y crianza de ganado. Es durante el siglo XX que la hacienda reemplazó el cultivo de azúcar por algodón debido a la gran demanda internacional y al incremento de su precio. Pero el cultivo de caña de azúcar no fue desechado del todo, pues dependiendo de las fluctuaciones del precio del mercado europeo, los propietarios decidían cuando sustituir los cultivos de algodón por los de caña de azúcar. La gran demanda de materias primas obligó a los propietarios a industrializar la producción. Para ello adquirieron modernas maquinarias y herramientas, las mismas que en la actualidad han desaparecido, al igual que los utensilios y demás enseres coloniales y republicanos..." (estudio del Lic. Santiago Tácunan Bonifacio, Docente del área de historia de la UCSS).
Del blog Rumbo al Bicentenario de Juan Luis Orrego Penagos
http://blog.pucp.edu.pe/item/86185/notas-sobre-la-historia-de-lima-norte-los-tiempos-virreinales.
Qué nos cuentan los vecinos
Frente a la antigua casona, vive una dama cuyo padre fue capataz en la otrora hacienda Comas. Nos cuenta que su padre llegó a conocer esta bella edificación cuando aún mantenia su estructura completa y que en el terrible terremoto de 1940, parte de la edificacion se derrumbó, quedando sólo lo que ha llegado a la actualidad. Antes de llegar a vivir en lo que se conocía como Pueblo de Infantas, vivió en la hacienda Comas, la que recuerda con nostalgia, cuando aún era todo una magnífica pampa, en la cual soldados venían ha realizar maniobras militares. Recuerda el paso del tren de Lima a Ancón, cuyos silbidos daban la hora a los trabajadores, los viajes hacia Lima y los paseos a la Pampa de Amancaes.
Nos cuenta que cuando hace mucho tiempo, los vecinos por propia iniciativa limpiaron la vieja casona, descubrieron lo que sería el inicio de un túnel que correría debajo de la casa, asegura haberlo visto ella misma. El espacio estaba en muy malas condiciones y optaron por clausurarlo. Menciona que los últimos habitantes de la casa fueron japoneses, los cuales habrían sido deportados en los cuarentas, durante el gobierno de Prado.
Sólo nos queda decir que esta bella edificación es valiosa porque está llena de historia y por su construción en sí, siendo uno de los pocos ejemplos de antiguas casas haciendas que existen en Lima. Su conservación y restauración, no puede esperar mucho tiempo, no esperemos que el tiempo se la lleve en medio del olvido y la indiferencia.
Nos cuenta que cuando hace mucho tiempo, los vecinos por propia iniciativa limpiaron la vieja casona, descubrieron lo que sería el inicio de un túnel que correría debajo de la casa, asegura haberlo visto ella misma. El espacio estaba en muy malas condiciones y optaron por clausurarlo. Menciona que los últimos habitantes de la casa fueron japoneses, los cuales habrían sido deportados en los cuarentas, durante el gobierno de Prado.
Sólo nos queda decir que esta bella edificación es valiosa porque está llena de historia y por su construción en sí, siendo uno de los pocos ejemplos de antiguas casas haciendas que existen en Lima. Su conservación y restauración, no puede esperar mucho tiempo, no esperemos que el tiempo se la lleve en medio del olvido y la indiferencia.
Visita el albúm de la Casa Hacienda Infantas en el facebok de Lima de ayer y hoy: http://www.facebook.com/media/set/?set=a.288940257844167.67715.206654482739412&type=1.
Cómo llegar a la Casa Hacienda Infantas:
Puede llegar por la Av. Panamericana Norte y bajar en el paradero Óvalo Infantas (Av. 25 de enero). De ahi puede llegar a pie (4 cuadras). Vea el plano:

Cómo llegar a la Casa Hacienda Infantas:
Puede llegar por la Av. Panamericana Norte y bajar en el paradero Óvalo Infantas (Av. 25 de enero). De ahi puede llegar a pie (4 cuadras). Vea el plano: