viernes, 2 de noviembre de 2012

El monumento de Mateo Paz Soldán: Su insólita inauguración y la anécdota de su indentifación

El 20 de noviembre de 1925, el Congreso de la República mandó levantar un monumento al Sabio D. Mateo Paz Soldán, nacido en Arequipa en 1812.
El presidente de ese entonces, Augusto B. Leguía, firmó el dispositivo, erigiéndose una escultura del ilustre pensador peruano en la Av. 28 de Julio, frente al entonces Ministerio de Fomento (actual Museo Metropolitano).
Pero el monumento terminado, ubicado y cubierto por una lona, listo para ser inaugurado por el presidente Leguía, fue olvidado en medio de convulsionados sucesos políticos de la época. Hasta que un día de 1930, ya con un nuevo gobierno y la escultura aún cubierta por la lona y el olvido; una mano misteriosa o el desgaste de la soga que sostenía la lona, hizo que ésta cayera, develando el monumento a Mateo Paz Soldán, que sorprendentemente se había inaugurado solo.
Al fin pudo apreciarse la obra de bronce y piedra, realizada por Manuel Piqueras Cotolí e Ismael Pozo Velit, que muestra al sabio peruano sentado sosteniendo un libro y ubicado sobre un pedestal de piedra con motivos indigenistas. Actualmente el monumento se encuentra en el Parque de la Exposición.

Monumento de Mateo Paz Soldán en su antigua ubicación de la Av. 28 de Julio (1963)

¿De quién es ese monumento?

Si la historia de la inauguración del monumento a Mateo Paz Soldan fue un hecho insólito; la averiguación que se hizo por saber de quién se trataba fue tambien bastante curiosa.
Un día de 1963 una conocida revista de la época hizo una encuesta para averiguar si las personas que transitaban y trabajaban cerca al monumento sabían a quién representaba. Un hombre aparentando ser un turista preguntó a trabajadores del entonces Ministerio de Fomento, a quién representaba ese monumento ubicado frente a su institución, pero nadie lo sabía.

El señor de la izquierda trabajaba 10 años frente al monumento, el policía de la derecha estaba ahí casi todos los días, pero ninguno sabía de quién se trataba.

Preguntó a dos policías que a diario estaban de servicio a unos metros de ahí, pero lo ignoraban totalmente. Uno de ellos telefoneó a la Prefectura-sin resultados. Aconsejándole que se dirigiera a la Municipalidad en donde tampoco nadie le pudo informar.

¿No hubiera sido fácil tan sólo leer la placa del monumento? Don Ernesto Ascher recuerda esta historia en su libro Curiosidades Limeñas, y nos responde porqué no se pudo identificar el monumento del pensador peruano.
Sucede que la placa con el nombre de Mateo Paz Soldán se ubica en la parte posterior del monumento, quedando oculta a las personas que pasan y repasan delante de él, sin poder saber de quién se trata.

El monumento de Mateo Paz Soldán en su actual ubicación del Parque de la Exposición.

Vista posterior del monumento de Mateo Paz Soldán. Puede verse la placa con su nombre.

Vista de la placa del monumento.
Fuentes:
Libro: Historia y Odisea de monumentos escultóricos conmemorativos - José A. Gamarra Puertas.
Libro: Curiosidades limeñas - Ernesto Ascher.
Revista Caretas -1963.

martes, 30 de octubre de 2012

José Vivente Rázuri: "Lata"

Don José Vicente Rázuri Cortez nació en la ciudad de Jequetepeque (La Libertad), en 1879.  Antes de iniciar su actividad literaria, como escritor festivo y costumbrista, don José realizó un sin número de actividades y vivió gran cantidad de historias y anécdotas, que posteriormente eran el disfrute de quienes las oían contar por él mismo, con un estilo seguramente peculiar. Y es por eso precisamente que en el año de 1900, el doctor Víctor M. Maúrtua, en ese tiempo director del diario "La Nación"; tras escucharlo narrar con lujo de detalles y en forma seguramente exagerada la lucha de un atleta italiano con un toro en la Plaza de Acho, lo bautizó con el apodo de "Lata", con el que fuera desde entonces popularmente conocido.

Despúes de venir a Lima para incorporarse, al parecer sin lograrlo, a las huestes pierolistas en 1894, Rázuri inició su amistad con don Enrique López Albujar visitándolo en el Real Felipe del Callao donde se hallaba preso; y fue luego empleado del famoso "Jardín Estrasburgo", donde empezó a conocer a "todo Lima".
 
Comerciante frustrado en la selva, corrió mil aventuras. "Ganó mucho dinero. Se metió en todo caso. Manoseó toda cosa. Todo lo vió y olió. Intervino en cuanto pudo intervenir. Hizo el bien a las malas o a las buenas" como dijo "El Corregidor" Mejía.
Lo vemos por fin en 1900, de administrador del Hotel "America" de Piura. Fue después mucho tiempo original subprefecto de Ayabaca. Y como algún día tenía que casarse, lo hizo con la gentil muchaha entonces, Emilia Seminario de Rázuri.
 
Vuelto a Lima ya ciego en 1940, el popular "Vicente Lata" reanudo viejas amistadas e inauguró muchas nuevas.
Escuchando su sabroso anecdotario, tan amenamente narrado, un selecto grupo de amigos preguntó a Rázuri por qué no lo escribía, exactamente en la misma forma que lo hablababa; y ello lo decidió a dictar su primer libro "Anecdotario Norteño".
Doce más siguieron a este, entre ellos "Sétimo Mandamiento", "José Andrés Rázuri, Prócer de la Independencia", "Octavo Mandamiento", hasta llegar a "Chiclayo y su Poeta", (José Eufemio Lora y Lora).
 
Entre las mil anécdotas de este auténtico humorista, hay una que lo pinta de cuerpo entero:
Festejando su cumpleaños, el año 1943, cerca de un centenar de amigos brindó a Rázuri un almuerzo en el "Jardín Piurano". A la hora de los postres al ofrecer el agasajo, en medio de un despampanante discurso lleno de elogios, Leonidas Rivera dijo: "señores don José Vicente Rázuri es nieto de cura".
El agasajado poniéndose en pie exclamó: "Protesto señores por la infamante calumnia que ha escupido en mi rostro don Leonidas Rivera. Este caballero es mi amigo y no comprendo que razón ha tenido para inferirme tal agravio. Yo, señores, no soy nieto de cura...¡Yo soy nieto de Monseñor!...Porque mi abuela no picaba tan bajo, con cura de pueblo: "¡de Obispo pa arriba!".
 
Detenido en la época en que Lima era aún aldea con personalidad y no caótica urbe, "Lata" y la calle "Serrano" (Jr. Camaná cdra. 8) , al pie de un mosaico con el antiguo nombre de la calle con la que empieza su popular composición  de las viejas calles de Lima.- 1967

Las viejas calles de Lima
 
"La Condesa Ya Parió Pericotes Afligidos y Borricos Desamparados" es parte de una pícara nomenclatura de las viejas calles limeñas, nomenclatura que se inicia con "El Serrano Corcovado Juan de la Coba y Nuñez, en la Mesa Redonda, Comesebo, Coca y Huevo; Toma Cascarilla y Huarapo en las Chicherías. Rifa Aldabas, Botones Peines", etc.  Esta divertida obra tiene por autor a don José Vicente Rázuri.
 
Contaba don José que antes de que aparecieran Montes y Manrique, escuchó cantar por la calle de Conchucos en Barrios Altos, una movida marinera que empezaba así: "La Condesa Ya Parió Pericotes Afligidos y seguía con algunos nombres de calles más, que pareciéndole pocos, amplió y corrigió hasta que en 1917, comenzó a distribuir copias de su versión.

Lamentablemente no tengo la versión completa pero aquí les dejo algunos fragmentos de la pícara composición de los nombres de las viejas calles limeñas, hecha por el genial "Lata":
 
"El 'Serrano' 'Corcovado' 'Juan de la Coba' y 'Nuñez',
en la 'Mesa Redonda', 'Comesebo', 'Coca' y 'Huevo';
'Toma' 'Cascarilla' y 'Huarapo' en las 'Chicherías'.
'Rifa' 'Aldabas', 'Botones', 'Peines'", etc.
 
"Fue así como se supo que 'Benavides' sacó a 'Billinghurst' de 'Palacio'
 porque no era de 'Confianza'
y protegía a los 'Gremios' de 'Camaroneros',
'Escribanos', 'Botoneros',
'Mercaderes', 'Tintoreros' y 'Alguaciles'"
 
"Es como haber 'Quemado' 'Pólvora' en 'Gallinazos'
y para que 'Aumente' su 'Amargura',
 que se los lleve el 'Alma de Gaspar' en la 'Faltriquera del Diablo',
aunque 'Sagástegui' y 'Salinas' armen un 'Malambo' en 'Belén'"
 
"Estando mal de 'La Salud' 'Santa Clara', sería bueno llamar a 'San Carlos',
 que aunque algo 'Bejarano'
había hecho 'Estudios' en la 'Pampilla' de la 'Universidad'
y en el 'Colegio Real' de 'Nápoles'". 
 Dos imágenes distantes de "Lata" y el sárcastico lema que aparece en su libro Octavo Mandamiento (1956).

Fuentes:
Revista Caretas N°346 - 1967
Libro: Octavo Mandamiento (1956) - José Vicente Rázuri.

jueves, 30 de agosto de 2012

La Iglesia de Santa Rosa de Lima

A inicios de los sesentas, la iglesia de Santa Rosa de Lima, ubicada en la Avenida Tacna, dió lugar a favorables y adversos comentarios ante la disyuntiva planteada de, si se debía cortar su fachada o si se la debía respetar en atención a su antigüedad y significado. 

El Santuario grande, como se le llama, guarda entre otras reliquias, algunos huesos de la santa, el crucificado que la alentó en sus noches de martirio, la famosa imagen del Doctorcito y el lienzo del Altar Mayor, de José del Pozo. Su construcción data del siglo XVIII. El P. Angulo, biógrafo de aquella, consigna que en 1668 “el P. maestro. Fray Antonio González de Acuña, residente en Roma, escribió a la Reina gobernadora de España (suplicándole) que mandase que esta ciudad (Lima) comprase la casa de su habitación para dedicarla al culto divino” y agrega, “cuando llegaron los despachos ya la casa estaba comprada y entregada al Convento”. Dice también que “sólo quedo el lunar del callejón inutilizado, que iba a la ermita labrada por la Santa para su habitación en el extremo de la huerta, mas desde agosto de 1726 empezó la divina providencia a mover los corazones del Excmo. Virrey Sr. Marqués de Castelfuerte, del Sr. Inquisidor Mayor Don Gaspar Ibáñez y del Marqués de Casa Concha, y con el influjo y contribución de estos y limosna de los fieles se concluyó la fábrica del Santuario grande el 20 de abril de 1728”. 

El P. Angulo llama Santuario chico o Santuarito al lugar donde nació Isabel Flores de Oliva, e indica que, “a fin de suprimir el lunar del callejón que iba a la ermita, el P. Bernardo Carrasco compró el lote indicado al Hospital del Espíritu Santo, para incorporarlo al área donde se honraría a Santa Rosa, levantando un convento y un templo’’. 

Tal es, manifiesta el Dr. Luis Alayza Paz Soldán, el historial del Santuario, valorizado por la acendrada religiosidad de que Lima dió prueba en esa época y porque el propósito de consagrarlo a Rosa de Santa María, surgió no sólo de los virreyes y potentados sino del pueblo que contribuyó con su óbolo. Con tal concepto en uso de sus atribuciones, el Consejo Nacional, obtuvo por Resolución Suprema N° 115, de 7 de abril de 1959, que fuera declarado monumento nacional, asegurando con esta medida su intangibilidad. 

(Click para agrandar)
Excelente vista de la iglesia de Santa Rosa en 1960, antes de ser parcialmente demolida. Observamos la primera cuadra de la Avenida Tacna con autos estacionados a los costados y al fondo el puente Santa Rosa en construcción.

El arquitecto Héctor Velarde, se sumó a la opinión del limeñísimo autor de “Mi País”, al declarar que "más le interesa la expresión estética tradicional limeña que los hechos notables que hayan podido suceder en el pequeño templo. Considero -decía- la iglesita como una expresión llena de gracia y encanto de la arquitectura limeña del siglo XVIII (a pesar de las restauraciones); el que sea de material humilde no quiere decir que no sea noble. Creo que en el caso de que desaparezca dejará a nuestros ojos y a nuestro espíritu un vacío que no podremos llenar con esa misma calidad plástica. Estimo que todavía se podría encontrar alguna solución urbanística y estética para concordar la iglesia con la avenida Tacna y la entrada al puente”. 

Por su parte la tesis del Municipio se basaba en el hecho de que no era factible romper la unidad de una arteria tan importante con una construcción que no encajaba en su moderna perspectiva. Sobre todo cuando por Resolución Suprema N° 713 de 30 de diciembre de 1940 ya se había aprobado un proyecto de ensanche de la avenida en mención, afectando en su frontal la iglesia de Santa Rosa. Proyecto que se incluyó definitivamente en el Plan Piloto de Lima, confeccionado por el Consejo Nacional de Urbanismo y aprobado por Resolución Suprema N° 256 de 12 de setiembre de 1949, sin que entonces hubiese surgido oposición alguna. 

La iglesia de Santa Rosa en los setentas, después de la demolición de su fachada y torres originales.

El ingeniero Ernesto Aramburu Menchaca, Inspector de Obras Públicas, resaltaba la intención del Concejo Provincial de proceder a la restauración inmediata e integral del Santuario incluyendo la iglesia. Advertía además de que, tal como se encontraba, en un estado de abandono y destrucción, ofrecía serio peligro para los fieles. “Por supuesto que la santa, aseguraba, se merece todos los homenajes por lo que tratamos ahora de coordinar esfuerzos para hacerle justicia de acuerdo a nuestras posibilidades económicas. Lo más probable es que previo estudio de las bases por las autoridades respectivas, se convoque a un concurso nacional de anteproyecto que resuelva en su totalidad todo lo relacionado con Santa Rosa de Lima y los lugares santos”.
En lo que se refiere a los guardianes del Santuario de Santa Rosa de los Padres, observaban una actitud más conciliatoria que el elemento civil, verbigracia el Consejo Nacional. 

Hubieron propuestas para modificar el empalme del puente Santa Rosa con el Rímac y la vía de circunvalación que seguía con el Malecón del Rímac, con la que su tráfico estaba organizado. De esa forma se salvaría la iglesia, declarada monumento histórico-artístico.

Propuesta de desvío del puente Santa Rosa para conservar la iglesia integramente.

Pero, finalmente la Avenida Tacna continúo su vía rectilínea hacia el Rímac, desapareciendo parte delantera de la iglesia. Años después se construirían su nueva fachada y sus torres, siguiendo el diseño antiguo, ahora de costado a la nueva avenida.

Vista actual de la iglesia de Santa Rosa de Lima, con su nueva fachada de costado a la Avenida Tacna.

Antigua y actual vista de la Portada del Jardín de Santa Rosa, a un costado de la Iglesia.

Fuente:
Revista Caretas N° 196, 1960.

jueves, 24 de mayo de 2012

El Niño del Ñoco

El 19 de febrero de 1929 se inauguró el Parque denominado de la Reserva, en homenaje a los que en Miraflores formaron las columnas de reserva que defendieron a Lima de la invasión de las armas chilenas.
Se empezó a construir en diciembre de 1926, según el proyecto del ingeniero Alberto Jochamowitz, con la colaboración del arquitecto Claudio Sahut. Su sonstrucción duró poco más de dos años.
El Parque de la Reserva fue considerado uno de los más hermosos de Sudamérica. En su concepción se enlazaron el trazado europeo y la decoración nacional, bajo sus aspectos incaicos y colonial, este útlimo dado por los azulejos y las fuentes minúsculas.
Este bello parque alberga obras de renombrados artistas peruanos; La Huaca, de José Sabogal, constituye una obra trascendental en la arquitectura inspirada en temas incaicos; la Fuente Incaica, hermosa obra del escultor Manuel Vásquez Paz,  y La Fuente de los Ñocos, que ostenta una escultura premiada de Ismael Pozo.
Sobre un terraplén se levanta una pérgola en hemiciclo con doble columnata de piedra y una "loggia" central de severo gusto arquitectónico. El frontón interior de esta "loggia" ostenta tres bajorrelieves de inspiración incaica, que representan de izquierda a derecha, "La Música y la Danza", "La Adoración" y "La Fortuna", obra del artista Casafranca.

La Fuente de los Ñocos
 
La Fuente de los Ñocos, lleva este nombre por la escultura que la adorna, feliz y original concepción del renombrado escultor peruano Ismael Pozo; llamada  el Niño del Ñoco. Representa a un niño jugando a las canicas o los ñocos.

Fuente de los Ñocos en el Parque de la Reserva, el año de su inauguración (1929)

Ésta escultura que reproduce bellamente el ingenuo y conocido juego infantil,  fue una de la primeras obras de Ismael Pozo, realizada cuando aún estudiaba en la Escuela Nacional de Bellas Artes, siendo discípulo de Manuel Piqueras Cotolí. Se inauguró junto con el Parque de la Reverva, adornando uno de sus jardines. Posteriormente la escultura fue trasladada a la avenida Alfonso Ugarte,  frente al Museo Nacional de Cultura Peruana; en éste lugar permaneció por treinta años, siendo traslada luego al Parque de la Exposición.

A la derecha se observa un modelo de la escultura, en una sala de exposición de la Escuela Nacional de Bellas Artes (c.1920)
  Escultura del Niño del Ñoco en la Avenida Alfonso Ugarte (1959)

José Antonio Gamarra Puertas menciona en su libro Obras de Arte y Turismo Monumental, que la escultura regresó al Parque de la Reverva, ubicándose a unos veinte metros de la pérgola central, sobre un pedestal de adobes, lo que habría facilitado su deparición en 1992. Indica que se realizó la denuncia en la estación policial, junto a Radio Nacional y que se enviaron comunicaciones al alcalde de esa época, Ricardo Beltmon Cassinelli, sin recibir respuesta alguna. Desde entonces el paradero de la escultura es incierto.

¿Quién era el niño del ñoco?

Reynaldo  Andrianzen, fue un antiguo dirigente sindical y conductor de un programa radial, que en los sesentas fue popularmente conocido por haber sido él, el niño que posó para la escultura de Ismael Pozo, que en ese tiempo se ubicaba en la avenida Alfonso Ugarte. Decía que en efecto, él era el campeón del barrio jugando a las bolitas y que se sentía muy contento de que ésta habilidad suya haya sido inmortalizada en la bella escultura.

Reynaldo Andriazen contemplando la escultura para la que posó de niño (1963)

"¿Cómo era que hacía?" 
  "Sí, éste era yo"

La Fuente de los Ñocos actualmente

La Fuente de los Ñocos aún existe en el Parque de la Reserva, adornada con la escultura del niño jugando a los ñocos. Se ubica a un costado de la fuente central, al final de un bello pasaje de arcos cubiertos de enredaderas.

Fuente de los Ñocos en el Parque de la Reserva

Quisiera pensar que la bella escultura de Ismel Pozo regresó a su lugar original después de un largo viaje, pero haciendo una comparación entre una imagen antigua de la escultura y una de la escultura actual, se observan diferencias.

A la izquierda la escultura del Niño del Ñoco cuando se ubicaba en la avenida Alfonso Ugarte (1959) y a la derecha la que se ubica actualmente en la fuente del Parque de la Reverva. ¿Son iguales?...Si no es la misma, entonces el paradero de la escultura original, obra de Ismael Pozo e inuagurada con el Parque de la Reverva en 1929 aún es desconocido. 

La actual escultura sería un reemplazo por la desaparición de la obra original, y la historia de la nueva escultura algo por averiguar.

La Fuente de los Ñocos al final de una pasaje de arcos en el Parque de la Reserva (1929)

Visita el álbum de fotos de este artículo siguiendo éste enlace: facebook/El Niño del Ñoco

Fuentes:
Revista Caretas  N°266 (1963)
Libros:
Inauguración del Parque de la Reserva (1929)
Obras de Arte y Turismo Monumental (1996)
Manuel Piqueras Cotolí 1885-1937 (2003)

domingo, 29 de abril de 2012

Por las tiendas del Jirón de la Unión de antaño

En este artículo la recordada periodista Angela Ramos, nos cuenta sus recuerdos de aquel Jirón de la Unión que se fue, llevándose anécdotas, lugares y personajes que alguna vez le dieron el brillo de antaño, y que ahora forma parte del recuerdo:

Pasemos una rá­pida revista de las tiendas de ese ji­rón que pertenece a la Lima que se fue. Viniendo de la plaza San Martin, sobre la vereda de la derecha, en don­de más tarde fue "El Trocadero" de Pedrín que se había venido de la Pla­za de Armas donde funcionó como "Estrasburgo", estaba la heladería de Luiggi Cristini, con una pianola que tocaba "Ay, Mari; Ay, Mari", mientras que en el fondo, inmenso y tétrico, se proyectaban películas mudas.
Este lo­cal vino a ser, después, el "Morris Bar", con asientos forrados de marroquín rojo y mesas en las que brillaba el cromo por primera vez.

Aquí se sirvieron los primeros "pisqui-sour" a veinte centavos con canela sobre la espuma y una guarnición de azúcar alrededor del vaso. Allí vi, asociados, a dos políticos de más tarde: José Ángel Escalante y Luis Alberto Sánchez. Unos pasos más allá la botica de Anaya y, sobre la vereda opuesta, un cine subterráneo que no sé cómo se llama­ba, y donde se paseaban las ratas impunemente. Unos pasos más allá la Peluquería de Villasol, después la casa de modas de madame Grimaux, en cuyos altos estaban la Young Men Christian y la oficina de ese querido e inolvidable amigo Augustito Leguía Swayne, educado en Londres y amigo de toreros y de coristas. Sus íntimos le habían achacado amores, en Espa­ña, con "la bella estropajito" y él, muy canchero y muy torerito, se reía con el sombrero inclinado sobre la ceja. No quiero olvidar la Sastrería de Blanco, que vestía a los elegantes de esos tiempos.

Y entramos a Baquíjano. Siguiendo siempre sobre la mano
derecha, La Prensa era el centro de atracción no sólo por la prestancia de sus directo­res de antaño, cómo don Alberto Ulloa, sino porque era un diario de oposi­ción y porque allí escribían periodis­tas de la talla de Cisneritos, de Valdelomar, de Yerovi, de Garland, Delboy Emilio y otros; periodistas y bo­hemios jironeros que fueron de toda mi amistad y cariño, excepto Valdelomar y Yerovi, a quienes no conocí. En esa misma vereda, si mal no re­cuerdo, estaba la sombrerería de Ati­lio Varese, la más antigua de su ramo. En Baquíjano, en la vereda del fren­te, estaba la librería "La Aurora Literaria", en donde nos dábamos cita to­dos los escritores y bohemios de en­tonces. Allí llegaba "el chino" Félix del Valle, "Vallecito", con su calva incipien­te, su sonrisa de fauno y sus frases ma­lignas; allí ese hombrón-niño que se llamó Alejandro Ureta y que había permanecido largos años en París. Como del Valle, trabajaba en El Co­mercio. Allí vi llegar con trotecillo de caballito joven a César Vallejo, el ge­nio bailándole en los dos carbones de los ojos. A veces llegaba acompañado del poeta norteño Pancho Sandoval. Fue aquí, en esta librería, donde hizo un día su aparición estrafalaria ese queridísimo "cholo" Ladislao Meza, bohemio y dip­sómano, en uno de sus días terribles. Venía bambaleándose, con un zapato marrón y el otro negro y amarrado a la solapa del saco un gran cordón, que le daba hasta los pies, adonde ha­bía atado, a modo de trofeos, todos los destapadores de botellas y tirabu­zones de las cantinas por donde había pasado...

Antes de "La Aurora Literaria" esta­ba el cine Excélsior, sala frecuentada por las damas bien de otrora, espe­cialmente en los "viernes de moda" en que se publicaban los nombres de las asistentes a palcos y plateas en "Notas Sociales". Y creo que, entre el cine y la librería estaba una compa­ñía de seguros que me parece fue la "Italia".

Vista de la calle Baquíjano, se aprecia el antiguo local del cine Excelsior

Al comenzar La Merced, a la izquier­da, estaba el bazar Pathé, que perte­neció a Hernán Bellido, tan apreciado por todo el mundo. Aquí se vendían discos, papel de cartas, revistas, pos­tales, artículos de escritorios, lindos juguetes y libros. En la acera opuesta estaba el Cinema Teatro de la Merced, que antes se había llamado "Fémina" y que, mutatis mutandi, fue cine Campoamor y cine Biarritz hasta el año pasado (1968) que cayó al golpe de la piqueta.

Inicio de la calle La Merced, se aprecia el local del bazar Pathe y el Palais Concert

Si "la cartilla no se me fue por la calle de la Merced" (la de los recuerdos) estoy casi segura que aquí estaba la tienda de Kitsutani, una tienda millonaria en la que se vendía "desde un buque hasta un palillo de dientes". Era de un deslumbramiento oriental. Uno se mareaba viendo los enormes floreros de porcelana de Satsuma al pie de los pequeños de dos pulgadas, floreros que nos hablaban de lejanas dinastías, damascos que evocaban suntuosas geishas, brocados de deslumbrante colorido, biombos de fina laca con animales pretéritos relevados en pan de oro y flores exóticas que nos hablaban del misterio de las tierras de los samurais. Alfombras, cortinas, petates, sedas estampadas eran una alucinación para los ojos y una tentación para el bolsillo.

  Vista hacia la calle La Merced, puede apreciarse el cartel del antiguo cine Campoamor, c. 1950

El inolvidable Palais Concert

Y allí, en esa esquina de Baquíjano, está el lugar más querido y buscado de los limeños de entonces: el Palais Concert. Por una puerta se entraba al salón de té y por la otra al bar y a la confitería. La puerta del Palais siempre estaba llena de futres y de chismes. Allí los hermanos Sánchez Concha, Pico y Sarapico, el "bibelot" Campodónico, Antuco Garland, Gui­llermo Dyer, Nicolasito Dora, el "ña­to" Vélez Alvarez Calderón. Y vestido con su atuendo barroco de zapatos con "capellada" y gran cordón soste­niendo los anteojos, ese grande de nuestras letras que fue Abraham Valdelomar; ése que dijo que el Perú era Lima y Lima el Jirón de la Unión... Adentro estaban ellas mirándose en los espejos de las columnas y coque­teando con los galanes, mientras sor­bían las deliciosas "champañitas" pre­paradas por los hermanos Gamarra, barman uno y dueños del salón am­bos. Las damas vienesas, blondas y bellas, desde la galería situada en la parte alta, echaban al vuelo las notas de sus violines y violas y Franz Lehar nos embrujaba con la magia de una música que ya no se volverá a repe­tir...De repente aparecía Carmen (así se llamaba o mereció llamarse), la florista chulapona que dejaba en las mesas sonrisas y perfumes de jaz­mín del Cabo. Y los espejos triplican­do las figuras.
Estos espejos del Pa­lais fueron el último rezago de la co­quetería limeña.

Caballeros en la entrada del Palais Concert (1917) 

Las damas vienesas del Palais Concert, especialistas en potpurríes y en tocar cada diez minutos (1917)

Fuente: Revista Oiga N°326 (1969)
Fotos:
-Revistas Variedades 1917
-Internet: 
Lima desparecida
Skyscrapercity/ Lima de siempre 

No dejes de leer nuestro anterior artículo sobre el Jirón de la Unión: El Jirón de la Unión: Un recorrido de recuerdos

jueves, 22 de marzo de 2012

Ernesto Ascher

Para quienes gustan de conocer tradiciones y rincones de nuestra capital, Ernesto Ascher no debe ser un desconocido. Dio a conocer, en libros y artículos periodísticos, inesperadas revelaciones sobre personajes, esquinas y casas de la ciudad, que nos develan una Lima llena de curiosidades que gracias a sus investigaciones podemos conocer hoy.

Ernesto Ascher

El padre de Ascher era un alemán que servía en la Marina de Guerra de los Estados Unidos. En una visita al Perú se enamoró de una peruana de apellido Freymann y aquí se quedo. Se enamoró tambien de Lima y comenzó una colección de grabados postales que su hijo continuó.

Ernesto Ascher nació en Lima el 31 de octubre de 1902 en la calle Ortiz, actual cuadra 3 del jirón Huancavelica en el Cercado de Lima. Estudió en el Instituo Lima, en el Colegio Guadalupe y en la Academia Internacional de Contabilidad, Comercio e Industria.

Don Ernesto fue un hombre de vastísima y brillante experiencia en el campo comercial, de la publicidad y de los medios publicitarios. Fué director comercial de "La Prensa", director de publicidad de la revista "Caretas" y creador, promotor o dirigente de numerosas instituciones y empresas.
Fue catedrático en La Católica y director de Radio Expreso, funcionario del Banco de Fomento Agropecuario del Perú y produjo y protagonizó un programa de televisión.

Ernesto Ascher y el periodista Gino Cúneo

La cultura limeña de Ernesto Ascher era asombrosa, sabía qué había existido antiguamente en donde ahora se levantan modernos edificios, así como la historia de las antiguas calles y plazas de Lima, por ejemplo, que la Plaza Elguera (esquina Wilson-Quilca) se llamaba "Plaza de la Salud", y que ésto era una ironía, porque en esta plaza afloraba un brazo del río Huatica que olía a rayos.

El amor de Ascher por Lima, lo llevó a escribir algunos libros llenos de insólitos y amenos hallazgos en la ciudad. Así salieron de la imprenta: "Historia del Pasado y Observaciones del Presente" I, II y III (alrededor de 1959) y "Curiosidades Limeñas" (1974).
Además escribió el libro "Lima y Callao y sus loterías" y difundió sus averiguaciones y hallazgos en charlas, emisiones radiales y artículos periodísticos.

Para quienes lo conocieron, Ernesto Ascher fue un hombre tenaz, afable y sencillo, con humor y hasta sandunguería 100% limeños.

Algunos geniales libros de Ernesto Ascher, de la colección de Lima de Ayer y Hoy.

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viernes, 16 de marzo de 2012

Lima alegórica y mitológica: Hermes o Mercurio en Lima

Ésta publicación es una reunión de observaciones realizadas en diferentes recorridos por el centro de Lima, lleno de lugares, edificaciones, esculturas y monumentos antiguos, que encierran detalles y curiosidades que con un poco de detenimiento para observarlos se pueden encontrar.
Las apreciaciones que se hacen se basan en documentación que he podido conseguir y en la misma observación de la representación. Éste no es un estudio artístico, arquitectónico, histórico etc; es sólo la opinión de alguien que le gusta caminar por la antigua Lima, apreciando el encanto de sus viejas calles, y desea compatir sus "hallazgos". Sigue el artículo:

Si caminamos por el centro de Lima, observando con detenimiento sus antiguas edificaciones y monumentos, veremos que estos están llenos de detalles, de figuras y símbolos, que tienen un significado y representan alguna expresión artística propia de una época. Podemos observar en varias construcciones antiguas, molduras de alegorías mitológicas, pueden verse esfinges, cabezas se seres fantásticos, leones, molduras de aves, etc. Es común observar muchas alegorías florales acompañadas de cabezas femeninas adornando muchos edificios antiguos de estilo art nouveau.

Detalle de la casa de Juana Alarco de Dammert, en el jirón Callao

Detalle de casona en la Av. Colmena

Los monumentos encierran diversos símbolos; una corona de laureles, una antorcha, una rama de olivo, una escultura de niké, etc; son símbolos alegóricos que embellecen y dan significado a una obra. En este artículo trataré de uno que ha captado mi atención por haberlo encontrado varias veces y representar una divinidad de la mitología clásica, cuyas caraterísticas lo hacen muy cercano a los mortales, por lo que se le ha representado repetidas veces, ya sea de cuerpo entero, sólo la cabeza o mediante sus símbolos propios. Me estoy refiriendo a Hermes, según la mitología griega, o Mercurio, según la romana, y su principal atributo, el caduceo.
Este dios mitológico, ha sido representado en varias edificaciones antiguas de Lima, e incluso su símbolo está presente en uno de nuestros primeros monumentos.

¿Quién es Hermes y qué representa?

Según la mitología helénica, Hermes fue hijo de Zeus y Maia, una de las Pléyades. Su augusto padre lo hizo mensajero y heraldo de los dioses. Para ello, le puso alas en los pies y en su tocado, que es una especie de gorro o pétaso alado con el que se le ve siempre representado. Como heraldo de los dioses preside sobre la habilidad en el uso de la palabra y la elocuencia en general, como diestro orador, era especialmente empleado como mensajero, cuando se requería elocuencia para lograr el objeto deseado. Además de ser el mensajero de los dioses y dios de la elocuencia, por sus dotes de persuación, es tambien el dios de la prudencia, la astucia, el fraude, el perjurio y el robo, por ser muy astuto y perspicaz, y porque el mismo fue un ladrón desde la noche en que nació, cuando escapó de su cuna para robar el ganado de su hermano mayor, Apolo.
Hermes es también el protector de los viajeros y caminantes, muchas estatuas del dios fueron erigidas en la antiguedad, en los caminos y las puertas. Además, es él quien difundía los grandes inventos y el que protegía toda clase de trabajos y ejercicios físicos.
Finalmente, y ésta es una de sus representaciones que ha triunfado modernamente: era el dios del comercio y de la suerte. Como el comercio es el origen de la riqueza, Hermes es también el dios de las ganancias y la riqueza.

Sus símbolos

Hermes puede ser reconocido, por sus sandalias aladas, su gorro o pétaso alado, a veces las pequeñas alas le salen del pelo no llevando entonces sombrero, su monedero o bolsa y el caduceo o vara de heraldo.

Hermes

El Caduceo

Es la insignia del heraldo, más conocida como atributo mágico de Hermes o Mercurio. En su forma más usual consta de dos serpientes, enrrolladas sobre una varilla, sostenida por un par de alas.
Según la mitología griega, Hermes le robó a Apolo parte de su rebaño de vacas, quien al encontrarlo le exigió que se las devuelva. Hermes no pudo devolver dos, ya que las había sacrificado a los dioses. Para calmar la ira de su hermano, Hermes le relagó la lira de siete cuerdas que había inventado y que a Apolo tanto le había gustado. Apolo correspondió este obsequió regalándole a Hermes su látigo de vaquero hecho de un rayo de sol.
Según se dice, Hermes encontró en el Monte Citerón a dos serpientes peleando y arrojó el látigo o varita que le relagó Apolo para separarlas y vió cómo se enroscaron y entrelazaron alrededor de la vara, de tal forma que la parte más alta de sus cuerpos formaron un arco, quedando sus cabezas frente a frente sin señal de enemistad. Después de esto Hermes se sirvió de sus funciones, con el caduceo adormecía y despertaba a los mortales, atraía a ellos las almas de los fallecidos o las conducía a la morada de los muertos o al infierno, sujetaba los vientos y disipaba las nubes, convertía en oro lo que tocaba, transformaba las tinieblas en luz. Era una vara de poder, siendo para el hombre fuente de seguridad, paz, concordia, beneficio y fortuna. Los griegos hicieron de este emblema el sello distintivo de los heraldos y embajadores. Posteriormente los marinos adornaron los barcos mercantes colocando este símbolo en la proa. También se empezó a utilizar como símbolo de la medicina, aunque actualmente, es el bastón de Esculapio, el que se considera como verdadero símbolo de la medicina.

El Caduceo

Buscando a Hermes en Lima

Qué mejor lugar para comenzar la búsqueda que en el Jirón de la Unión, eje comercial de Lima desde sus inicios, basta mencionar las calles Mercaderes y Espaderos para comprobarlo. El Jirón de la Unión albergó muchos establecimientos comerciales a lo largo de sus calles, que en su tiempo de esplendor lo adornaron con elegantes establecimientos de bella arquitectura en armonia con los tradicionales balcones.
Siendo Hermes dios del comercio, no ha de soprender verlo representado en alguna edificación del Jirón de la Unión. Y andando como se debe andar por la antigua Lima, mirando hacia arriba, camino hacia la Plaza Mayor desde la San Martin, nos encontraremos a Hermes, acompañado de otras divinidades, representado de cuerpo entero, llevando pétaso y sandalias aladas, y portando el caduceo, en las fachadas laterales del Palais Concert, antigua confitería, salón de té y bar, que además albergó la sala de cine mudo Imperio y la tienda de artículos de fantasía Lafayette.
Aquí Hermes simboliza el comercio y es emblema de prosperidad, y por qué no, simboliza también la elocuencia de los literatos y bohemios que visitaban el Palais Concert en sus buenos tiempos.

El Palais Concert

Hermes con pétaso y pies con alas, portando el caduceo

Hermes acompañado de una figura femenina

Continuamos caminando, apreciando la bella arquitectura de los antiguos inmuebles del Jirón de la Unión, prestando atención a los detalles. Llegamos a la plazuela de La Merced, nos detenemos a observar la hermosa fachada barroca de la iglesia, vigilada a toda hora por don Ramón Castilla. Frente a la iglesia de La Merced, se encuentra el bello edificio que fuera sede del Banco Internacional del Perú, actualmente ocupado por la tienda Oeshle. Al haber sido construído para ser un banco, podría mostrar a nuestro personaje, que representa el comercio, la ganancia y la riqueza.
En la fachada no advertimos alguna alegoría. Ya que se puede ingresar, revisemos los detalles del interior; el edificio ha sido acondicionado para albergar una tienda por departamentos, pero es notoria la belleza de su diseño original. En el tercer piso, nos encontramos con una impresionante cúpula, cubierta de azulejos con detalles florales y figuras mitológicas. Y ahí encontramos a Hermes, representado en los azulejos, portando el pétaso o gorro alado. Su presencia simboliza el comercio, la ganancia y la riqueza, como se ha mencionado.
Es lamentable que en la tienda no resalten la belleza de esta cúpula, a la que arruman mercadería para exhibición.

Antiguo Banco Internacional del Perú

Detalle de Hermes en la cúpula de azulejos del interior del antiguo Banco Internacional  del Perú

Seguimos caminando y llegamos a la calle de Espaderos, en donde observamos un antiguo inmueble con un bonito balcón, que fue local del Banco y Monte de Piedad "La Providencia". Observando con curiosidad el balcón, notaremos un símbolo a ambos lados de sus esquinas superiores, es el caduceo o estandarte de Hermes, aparece adornado con el pétaso alado y cruzado con dos cornucopias. Simboliza el comercio, la ganancia, la riqueza y la prosperidad.


























El caduceo en las esquinas superirores del edificio





Antiguo Banco y Monte de Piedad
"La Providencia"

Ahora recorramos otras calles buscando a Hermes. Caminando por el Jirón Huallaga nos encontramos con una impresionante edificación, que fue sede del Banco del Perú y Londres. En este bello edificio destaca su impresionante tímpano de mármol adornado con varias figuras mitológicas, lideradas por el personaje principal que es Hermes, portando sombrero o pétaso alado. Aquí, nuevamente Hermes simboliza el comercio, las ganancias y la riqueza.
Ésta notable obra es del s. XIX , la ejecutó el escultor griego Antonin Mercie (1845-1916), también autor de la "Gloria" colocada en el frontis de la Cripta de los Héroes.

Hermes al centro, al lado de dos personajes mitológicos. Representan la Banca, la Industria y el Comercio

Hermes liderando una corte de figuras mitológicas

Antiguo Banco del Perú y Londres, hoy Edificio Luis Alberto Sánchez

Impresionante tímpano de mármol, conteniendo varias figuras mitólogicas
(Click para agrandar)

Cabeza de Hermes en una esquina del edificio


Sigamos caminando, recordemos que estámos por el que fue el centro financiero y comercial de Lima y es posible encontrar alguna representación más del mensajero de los dioses. Caminando por el jirón Miroquesada llegamos al antiguo edificio del diario El Comercio; nos detenemos a observarlo y ahí encontramos a Hermes el mensajero del Olimpo, representado en el frontis del edificio. Al ser éste el local de un diario, Hermes puede estar representado como dios mensajero, hábil en el uso de la palabra y la elocuencia. Aparece llevando pétaso y sandalias con alas, y portando el caduceo; está acompañado de Atenea, diosa de la sabiduría, la civilización, las artes, la estrategia, la guerra y la justicia. Ella lleva casco y lanza, túnica larga y la égida (especie de coraza de piel de cabra). Sostiene en una mano a Niké, la diosa de la victoria. Entre las dos divinidades aparece una cornucopia o cuerno de la abundancia derramando monedas, símbolo de la prosperidad.

Edificio de El Comercio

Hermes y Atenea

Detalle que recuerda el Caduceo en las rejas de las ventanas del edificio

Ésta zona está llena de imponentes y antiguos edificios. Sin ir más lejos, observamos el edificio que esta frente al Comercio. Fue sede del banco Royal Bank of Canadá y ahora el Ministerio Público y la Fiscalía de la Nación ocupan sus instalaciones. Observando sus detalles, vemos que en lo alto lo adornan representaciones de hombres y mujeres con herramientas de trabajo. En la parte alta de las fachadas laterales del primer piso, llama la atención un cuadro en alto relieve, en el que se ve representada la cabeza de Hermes con pétaso alado, coronando un círculo que encierra las figuras de un barco de velas navegando en un agitado océano habitado por monstruos marinos. Recordemos que además de ser el dios del comercio, Hermes es el protector de los viajeros, quien disipa los vientos y las nubes, y da seguridad y fortuna. Así se le advierte en ésta representación, como símbolo de protección, beneficio y fortuna.

El antiguo Royal Bank of Canadá

Representación de Hermes con gorro alado, en los costados del edificio

Ahora busquemos un poco más allá, en los Barrios Altos, lleno de casas antiguas y centro comercial por el Mercado Central. Entrando por el jirón Ancash, cruzando la Escuela de Bellas Artes, llegamos a la esquina con Andahuaylas y vemos al frente una bonita casa antigua de color azul, con balcones rasos por un lado y dos balcones abiertos en el otro, cada una de las puertas del segundo piso está adornada en la parte superior por unas molduras florales coronadas por un busto de Hermes, portando el pétaso alado. Hermoso detalle.
Quizás ésta casa albergó desde sus inicios algún negocio y su dueño o constructor conocedor de la simbología de Hermes, la adorno con su figura, para estar al amparo del dios del comercio, la riqueza y la ganancia.

Antigua casa en el jirón Andahuaylas, que muestra la figura de Hermes sobre las puertas del segundo piso

Busto de Hermes que se encuentra sobre cada una de las puertas del segundo piso

En busca de Hermes, llegamos hasta la Plaza del Cercado, recientemente remozada. Ésta antigua plaza está adornada con bellas estatuas de mármol de significado alegórico, éstas estatuas estuvieron en un principio adornando la Plaza Mayor y los jardines del Parque de la Exposición. Observando una por una, detengámonos en la representación de la justicia, personificada por la diosa romana Giustizia.

Giustizia

Está representada como una joven mujer con gesto adusto, lleva casco, bella túnica y coraza, en la mano izquierda porta una balanza y en la derecha una espada.
El gesto adusto y grave inspira temor, la balanza representa el equlibrio y la rectitud, y la espada representa la autoridad ejercida con firmeza. En las hombreras de la coraza se ven cabezas de león, representan la fuerza y el temor de enfrentarse a la justicia. Sobre la coraza, en el centro del pecho, se aprecia una pequeña cabeza alada, que trae a la mente la figura de Hermes o Mercurio, si fuera una representación suya, podría simbolizar su rol de mensajero, siendo él quien comunicaba el mandato de los dioses.

Puede observarse una cabeza alada en el pecho de Giustizia

Ya hemos llegado casi a los límites de la antigua Lima amurallada. Ahora vayamos a inspeccionar por esos lugares que surgieron en la Lima moderna que buscaba expandirse, para lo cual se derribaron las murallas coloniales. Vamos hacia el Paseo Colón, pero antes demos una mirada por el cementerio Presbítero Maestro, que está cerca de la plazuela del cercado.
Ahora convertido en museo, el cementerio guarda hermosas esculturas, llenas de alegorías al más allá, junto a impresionantes mausoleos. Seguramente aquí podriamos encontrar alguna representación de Hermes, recordemos que portando el caduceo, conducía a los facellidos a su última morada.
Sólo observando desde las rejas de la entrada principal, podemos ver el bello mausoleo de mármol del mariscal José de la Mar, en el que se puede apreciar la figura de una joven mujer sentada, vestida con una túnica, portando en la mano izquierda el caduceo, el estandarte de Hermes, con el que guiaba a los muertos a su destino final. El cementerio está lleno de alegorías a la muerte, seria necesario un recorrido pausado para ubicar alguna más del dios mensajero. Ahora sigamos hacia el Paseo Colón.

Mausoleo del Mariscal José de La Mar

Detalle del mausoleo de José de la Mar. Mujer sentada portando en la mano izquierda un caduceo

El Paseo Colón surgió a comienzos del s. XX, como un espacio moderno de la ciudad, que trataba de expandirse más allá de sus antiguos límites. Fue ésta una vía elegante, a donde los limeños iban a pasear en carruajes, respirando el aire fresco de este nuevo espacio rodeado de árboles y jardines y adornado con bellas esculturas. En el Paseo Colón, se encuentra el Palacio de la Exposición, actual Museo de Arte de Lima. Se construyó para albergar una gran exposición de productos naturales, agrícolas y manufacturados en 1872. Alrededor del edificio se construyeron parques, pabellones y glorietas, que hacían de este lugar un bello espacio al estilo europeo de la época.
Con el trazo del Paseo Colón, se trajeron a esta moderna vía, unas esculturas que años antes habían llegado a Lima, para adornar otros lugares. Así arribaron a este lugar, las cuatro estatuas alegóricas de las estaciones del año, que se encontraban en la Plaza Mayor, y como principal figura, la escultura de Cristóbal Colón, que originalmente se encontraba al final de la desaparecida Alameda de Acho, frente al coloso taurino.

La estatua de Cristóbal Colón, fue encargada por Ramón Castilla al escultor genovés Salvatore Revelli y se inauguró el 3 de agosto de 1860. El monumento pudo haberse encargado por representar para la época, el progreso, el esfuerzo y la ciencia. Quizás tambien como eco de un congreso de científicos italianos celebrado en Génova, que dio origen a la construcción de una serie de monumentos y plazas en honor al navegante.

Monumento a Cristóbal Colón

Cristobal Colón está representado con una gran capa y una gorra con plumas, a sus pies aparece una mujer desnuda, se trata de una india que representa a América. Con una mano sostiene una cruz y con la otra rechaza una flecha, mostrando así su calidad humana y su actitud pacífica. Se advierte en el personaje una actitud de protección y benignidad.

En la parte frontal del gran pedestal, se representa un emblema alusivo a la navegación marina. Se observan dos pabellones a manera de velas entrelazadas, en donde se ven dos figuras que serian las de Cristo y la Virgen; los pabellones se sostienen de dos espadas cruzadas en el fondo. En el centro se ve una corona de laureles sobre dos cornucopias llenas de frutos; y resaltando en el centro, se aprecia el caduceo, emblema de heraldo de Hermes, adornado con dos alas. Estaría representado como símbolo protector de los viajeros y embajadores, recordemos que el caduceo sujetaba los vientos y disipaba las nubes, y transformaba las tinieblas en luz.

Detalle del pedestal de la estatua de Cristobal Colón, en el centro se aprecia el caduceo

Veamos ahora el hermoso edifico del Museo de Arte de Lima. Ya sabemos algo de su historia, hay que mencionar también que su estilo constructivo fue novedoso para la época: combinación de estructuras metálicas, con fachada tradicional hecha de ladrillo. La fachada es de corte renacentista.

Museo de Arte de Lima, antiguo Palacio de la Exposición

Observando los detalles del edificio se pueden apreciar unos frisos que corren sobre la primera planta. En ellos se representan símbolos de diversas actividades: artísticas, como la pintura, la música, la escultura, etc; científicas como las matemáticas y la astronomía y otras como la navegación marina. Éstas actividades se representan mediante las herramientas usadas para su realización. Entre éstas figuras se aprecian también rostros masculinos y femeninos, animales y alegorías florales.

Friso con alegorías en el Museo de Arte de Lima

Curiosamente una de las figuras en los frisos representa los símbolos de Hermes; podemos ver el caduceo con alas, coronado por el gorro de Hermes, a un lado vemos un monedero, símbolo caraterístico del dios del comercio; y al lado izquierdo, lo que sería la representación de un hito de piedra, sobre el cual se lee LIMA, indicando así la ubicación de la ciudad y pudiendo significar a Hermes como guía y protector de los viajeros.

Alegoría con los símbolos de Hermes, puede leerse LIMA sobre una de las figuras.

Es interesante notar que en la alegoría que representa la navegación marina, con un globo terráqueo, un catalejo y lo que parecen ser un plano y un compás; sobre el globo terráqueo se lee EUROPA.

Alegoría significando la navegación marina; puede leerse EUROPA sobre la figura del globo terráqueo.

Una curiosidad es que en algunas partes del friso, éstas alegorías en las que se lee LIMA y EUROPA repectivamente, aparecen juntas; representadas en símbolos relacionados a los viajes. Éste hecho intencional o de coincidencia, podría interpretarse como la admiración de la gente de la época por la cultura europea, como lugar de evolución cultural y científica.

Alegorías en las que se lee EUROPA y LIMA, respectivamente

Hemos podido encontrar alegorías en edificaciones y monumentos que felizmente han llegado a la actualidad, pero cuántas representaciones del dios mensajero y del comercio se habran perdido en el tiempo.
Hubo una que desapareció junto al inmueble donde se ubicaba; se trata del gran medallón de Hermes que fue símbolo del desaparecido Banco Comercial de Lima, que se ubicaba a media cuadra de la plaza San Martin. Este símbolo se encontraba a un extremo de la fachada del edificio. Lamentablemente la imponente edificación fue incendiada en el año 2000 en medio de disturbios.













Símbolo del desaparecido Banco Comercial del Perú.

En la foto de la derecha, puede verse este símbolo en la fachada del edificio.











style="text-align: justify;"> Hemos realizado un largo recorrido en busca de las representaciones de Hermes o Mercurio en Lima, en la Lima antigua. Hemos encontrado varias, siendo interesante verlo representado en sus diferentes atributos, como dios del comercio, mensajero, protector de los viajeros, guía de los difuntos. Seguramente existiran más, sólo es cuestion de seguir observando atentamente las antiguas casas, edificios y monumentos de Lima y quizás nos encontremos con alguna sorpresa.

Documentos consultados:
Hermes:http://es.wikipedia.org/wiki/Hermes
El símbolo de la medicina-origen y evolución:http://bvs.sld.cu/revistas/abr/vol40_1_01/abr071-200.htm
Atenea: http://es.wikipedia.org/wiki/Atenea
Diosas de la justicia:http://www.lawiuris.com/2008/07/16/diosas-de-la-justicia/
Libro: Las mejores leyendas mitológicas (1969) - José Repolles
Libro: Obras de Arte y Turismo Monumental (1996) - José Antonio Gamarra Puertas
Libro: Lima en el IV Centenario de su Fundación (1935) - Editorial Minerva
Libro: Lima:Paseos por la Ciudad y su Historia (1998) - Diario Expreso y Banco Sudamericano

Visita el album "Lima alegórica y Mitológica: Hermes o Mercurio en Lima", en el facebook de Lima de Ayer y Hoy: facebook/Hermes o Mercurio en Lima