viernes, 2 de noviembre de 2012
El monumento de Mateo Paz Soldán: Su insólita inauguración y la anécdota de su indentifación
Etiquetas: Ernesto Ascher, Monumentos
martes, 30 de octubre de 2012
José Vivente Rázuri: "Lata"
Don José Vicente Rázuri Cortez nació en la ciudad de Jequetepeque (La Libertad), en 1879. Antes de iniciar su actividad literaria, como escritor festivo y costumbrista, don José realizó un sin número de actividades y vivió gran cantidad de historias y anécdotas, que posteriormente eran el disfrute de quienes las oían contar por él mismo, con un estilo seguramente peculiar. Y es por eso precisamente que en el año de 1900, el doctor Víctor M. Maúrtua, en ese tiempo director del diario "La Nación"; tras escucharlo narrar con lujo de detalles y en forma seguramente exagerada la lucha de un atleta italiano con un toro en la Plaza de Acho, lo bautizó con el apodo de "Lata", con el que fuera desde entonces popularmente conocido.
Las viejas calles de Lima
Lamentablemente no tengo la versión completa pero aquí les dejo algunos fragmentos de la pícara composición de los nombres de las viejas calles limeñas, hecha por el genial "Lata":
'Mercaderes', 'Tintoreros' y 'Alguaciles'"
que aunque algo 'Bejarano'
había hecho 'Estudios' en la 'Pampilla' de la 'Universidad'
Etiquetas: Calles de Lima, José Vicente Rázuri, Personajes
jueves, 30 de agosto de 2012
La Iglesia de Santa Rosa de Lima
El arquitecto Héctor Velarde, se sumó a la opinión del limeñísimo autor de “Mi País”, al declarar que "más le interesa la expresión estética tradicional limeña que los hechos notables que hayan podido suceder en el pequeño templo. Considero -decía- la iglesita como una expresión llena de gracia y encanto de la arquitectura limeña del siglo XVIII (a pesar de las restauraciones); el que sea de material humilde no quiere decir que no sea noble. Creo que en el caso de que desaparezca dejará a nuestros ojos y a nuestro espíritu un vacío que no podremos llenar con esa misma calidad plástica. Estimo que todavía se podría encontrar alguna solución urbanística y estética para concordar la iglesia con la avenida Tacna y la entrada al puente”.
El ingeniero Ernesto Aramburu Menchaca, Inspector de Obras Públicas, resaltaba la intención del Concejo Provincial de proceder a la restauración inmediata e integral del Santuario incluyendo la iglesia. Advertía además de que, tal como se encontraba, en un estado de abandono y destrucción, ofrecía serio peligro para los fieles. “Por supuesto que la santa, aseguraba, se merece todos los homenajes por lo que tratamos ahora de coordinar esfuerzos para hacerle justicia de acuerdo a nuestras posibilidades económicas. Lo más probable es que previo estudio de las bases por las autoridades respectivas, se convoque a un concurso nacional de anteproyecto que resuelva en su totalidad todo lo relacionado con Santa Rosa de Lima y los lugares santos”.
Pero, finalmente la Avenida Tacna continúo su vía rectilínea hacia el Rímac, desapareciendo parte delantera de la iglesia. Años después se construirían su nueva fachada y sus torres, siguiendo el diseño antiguo, ahora de costado a la nueva avenida.
Fuente:
Etiquetas: Iglesia de Santa Rosa de Lima, Plan Vial Metropolitano, Puente Santa Rosa
jueves, 24 de mayo de 2012
El Niño del Ñoco
La Fuente de los Ñocos
¿Quién era el niño del ñoco?
La actual escultura sería un reemplazo por la desaparición de la obra original, y la historia de la nueva escultura algo por averiguar.
Visita el álbum de fotos de este artículo siguiendo éste enlace: facebook/El Niño del Ñoco
Fuentes:
Revista Caretas N°266 (1963)
Inauguración del Parque de la Reserva (1929)
Etiquetas: El Niño del Ñoco, Monumentos, Parque de la Reserva
domingo, 29 de abril de 2012
Por las tiendas del Jirón de la Unión de antaño
Este local vino a ser, después, el "Morris Bar", con asientos forrados de marroquín rojo y mesas en las que brillaba el cromo por primera vez.
Aquí se sirvieron los primeros "pisqui-sour" a veinte centavos con canela sobre la espuma y una guarnición de azúcar alrededor del vaso. Allí vi, asociados, a dos políticos de más tarde: José Ángel Escalante y Luis Alberto Sánchez. Unos pasos más allá la botica de Anaya y, sobre la vereda opuesta, un cine subterráneo que no sé cómo se llamaba, y donde se paseaban las ratas impunemente. Unos pasos más allá la Peluquería de Villasol, después la casa de modas de madame Grimaux, en cuyos altos estaban la Young Men Christian y la oficina de ese querido e inolvidable amigo Augustito Leguía Swayne, educado en Londres y amigo de toreros y de coristas. Sus íntimos le habían achacado amores, en España, con "la bella estropajito" y él, muy canchero y muy torerito, se reía con el sombrero inclinado sobre la ceja. No quiero olvidar la Sastrería de Blanco, que vestía a los elegantes de esos tiempos.
Y entramos a Baquíjano. Siguiendo siempre sobre la mano
derecha, La Prensa era el centro de atracción no sólo por la prestancia de sus directores de antaño, cómo don Alberto Ulloa, sino porque era un diario de oposición y porque allí escribían periodistas de la talla de Cisneritos, de Valdelomar, de Yerovi, de Garland, Delboy Emilio y otros; periodistas y bohemios jironeros que fueron de toda mi amistad y cariño, excepto Valdelomar y Yerovi, a quienes no conocí. En esa misma vereda, si mal no recuerdo, estaba la sombrerería de Atilio Varese, la más antigua de su ramo. En Baquíjano, en la vereda del frente, estaba la librería "La Aurora Literaria", en donde nos dábamos cita todos los escritores y bohemios de entonces. Allí llegaba "el chino" Félix del Valle, "Vallecito", con su calva incipiente, su sonrisa de fauno y sus frases malignas; allí ese hombrón-niño que se llamó Alejandro Ureta y que había permanecido largos años en París. Como del Valle, trabajaba en El Comercio. Allí vi llegar con trotecillo de caballito joven a César Vallejo, el genio bailándole en los dos carbones de los ojos. A veces llegaba acompañado del poeta norteño Pancho Sandoval. Fue aquí, en esta librería, donde hizo un día su aparición estrafalaria ese queridísimo "cholo" Ladislao Meza, bohemio y dipsómano, en uno de sus días terribles. Venía bambaleándose, con un zapato marrón y el otro negro y amarrado a la solapa del saco un gran cordón, que le daba hasta los pies, adonde había atado, a modo de trofeos, todos los destapadores de botellas y tirabuzones de las cantinas por donde había pasado...
Antes de "La Aurora Literaria" estaba el cine Excélsior, sala frecuentada por las damas bien de otrora, especialmente en los "viernes de moda" en que se publicaban los nombres de las asistentes a palcos y plateas en "Notas Sociales". Y creo que, entre el cine y la librería estaba una compañía de seguros que me parece fue la "Italia".
Al comenzar La Merced, a la izquierda, estaba el bazar Pathé, que perteneció a Hernán Bellido, tan apreciado por todo el mundo. Aquí se vendían discos, papel de cartas, revistas, postales, artículos de escritorios, lindos juguetes y libros. En la acera opuesta estaba el Cinema Teatro de la Merced, que antes se había llamado "Fémina" y que, mutatis mutandi, fue cine Campoamor y cine Biarritz hasta el año pasado (1968) que cayó al golpe de la piqueta.
Si "la cartilla no se me fue por la calle de la Merced" (la de los recuerdos) estoy casi segura que aquí estaba la tienda de Kitsutani, una tienda millonaria en la que se vendía "desde un buque hasta un palillo de dientes". Era de un deslumbramiento oriental. Uno se mareaba viendo los enormes floreros de porcelana de Satsuma al pie de los pequeños de dos pulgadas, floreros que nos hablaban de lejanas dinastías, damascos que evocaban suntuosas geishas, brocados de deslumbrante colorido, biombos de fina laca con animales pretéritos relevados en pan de oro y flores exóticas que nos hablaban del misterio de las tierras de los samurais. Alfombras, cortinas, petates, sedas estampadas eran una alucinación para los ojos y una tentación para el bolsillo.
El inolvidable Palais Concert
Estos espejos del Palais fueron el último rezago de la coquetería limeña.
No dejes de leer nuestro anterior artículo sobre el Jirón de la Unión: El Jirón de la Unión: Un recorrido de recuerdos
Etiquetas: Jirón de la Unión
jueves, 22 de marzo de 2012
Ernesto Ascher
Ernesto Ascher nació en Lima el 31 de octubre de 1902 en la calle Ortiz, actual cuadra 3 del jirón Huancavelica en el Cercado de Lima. Estudió en el Instituo Lima, en el Colegio Guadalupe y en la Academia Internacional de Contabilidad, Comercio e Industria.
Fue catedrático en La Católica y director de Radio Expreso, funcionario del Banco de Fomento Agropecuario del Perú y produjo y protagonizó un programa de televisión.
La cultura limeña de Ernesto Ascher era asombrosa, sabía qué había existido antiguamente en donde ahora se levantan modernos edificios, así como la historia de las antiguas calles y plazas de Lima, por ejemplo, que la Plaza Elguera (esquina Wilson-Quilca) se llamaba "Plaza de la Salud", y que ésto era una ironía, porque en esta plaza afloraba un brazo del río Huatica que olía a rayos.
El amor de Ascher por Lima, lo llevó a escribir algunos libros llenos de insólitos y amenos hallazgos en la ciudad. Así salieron de la imprenta: "Historia del Pasado y Observaciones del Presente" I, II y III (alrededor de 1959) y "Curiosidades Limeñas" (1974).
Algunos geniales libros de Ernesto Ascher, de la colección de Lima de Ayer y Hoy.
Síguenos en facebook:
facebook/lima de ayer y hoy
Etiquetas: Ernesto Ascher, Personajes
viernes, 16 de marzo de 2012
Lima alegórica y mitológica: Hermes o Mercurio en Lima
Las apreciaciones que se hacen se basan en documentación que he podido conseguir y en la misma observación de la representación. Éste no es un estudio artístico, arquitectónico, histórico etc; es sólo la opinión de alguien que le gusta caminar por la antigua Lima, apreciando el encanto de sus viejas calles, y desea compatir sus "hallazgos". Sigue el artículo:
Si caminamos por el centro de Lima, observando con detenimiento sus antiguas edificaciones y monumentos, veremos que estos están llenos de detalles, de figuras y símbolos, que tienen un significado y representan alguna expresión artística propia de una época. Podemos observar en varias construcciones antiguas, molduras de alegorías mitológicas, pueden verse esfinges, cabezas se seres fantásticos, leones, molduras de aves, etc. Es común observar muchas alegorías florales acompañadas de cabezas femeninas adornando muchos edificios antiguos de estilo art nouveau.
Este dios mitológico, ha sido representado en varias edificaciones antiguas de Lima, e incluso su símbolo está presente en uno de nuestros primeros monumentos.
Hermes es también el protector de los viajeros y caminantes, muchas estatuas del dios fueron erigidas en la antiguedad, en los caminos y las puertas. Además, es él quien difundía los grandes inventos y el que protegía toda clase de trabajos y ejercicios físicos.
Finalmente, y ésta es una de sus representaciones que ha triunfado modernamente: era el dios del comercio y de la suerte. Como el comercio es el origen de la riqueza, Hermes es también el dios de las ganancias y la riqueza.
Hermes puede ser reconocido, por sus sandalias aladas, su gorro o pétaso alado, a veces las pequeñas alas le salen del pelo no llevando entonces sombrero, su monedero o bolsa y el caduceo o vara de heraldo.
Es la insignia del heraldo, más conocida como atributo mágico de Hermes o Mercurio. En su forma más usual consta de dos serpientes, enrrolladas sobre una varilla, sostenida por un par de alas.
Según la mitología griega, Hermes le robó a Apolo parte de su rebaño de vacas, quien al encontrarlo le exigió que se las devuelva. Hermes no pudo devolver dos, ya que las había sacrificado a los dioses. Para calmar la ira de su hermano, Hermes le relagó la lira de siete cuerdas que había inventado y que a Apolo tanto le había gustado. Apolo correspondió este obsequió regalándole a Hermes su látigo de vaquero hecho de un rayo de sol.
Según se dice, Hermes encontró en el Monte Citerón a dos serpientes peleando y arrojó el látigo o varita que le relagó Apolo para separarlas y vió cómo se enroscaron y entrelazaron alrededor de la vara, de tal forma que la parte más alta de sus cuerpos formaron un arco, quedando sus cabezas frente a frente sin señal de enemistad. Después de esto Hermes se sirvió de sus funciones, con el caduceo adormecía y despertaba a los mortales, atraía a ellos las almas de los fallecidos o las conducía a la morada de los muertos o al infierno, sujetaba los vientos y disipaba las nubes, convertía en oro lo que tocaba, transformaba las tinieblas en luz. Era una vara de poder, siendo para el hombre fuente de seguridad, paz, concordia, beneficio y fortuna. Los griegos hicieron de este emblema el sello distintivo de los heraldos y embajadores. Posteriormente los marinos adornaron los barcos mercantes colocando este símbolo en la proa. También se empezó a utilizar como símbolo de la medicina, aunque actualmente, es el bastón de Esculapio, el que se considera como verdadero símbolo de la medicina.
Buscando a Hermes en Lima
Siendo Hermes dios del comercio, no ha de soprender verlo representado en alguna edificación del Jirón de la Unión. Y andando como se debe andar por la antigua Lima, mirando hacia arriba, camino hacia la Plaza Mayor desde la San Martin, nos encontraremos a Hermes, acompañado de otras divinidades, representado de cuerpo entero, llevando pétaso y sandalias aladas, y portando el caduceo, en las fachadas laterales del Palais Concert, antigua confitería, salón de té y bar, que además albergó la sala de cine mudo Imperio y la tienda de artículos de fantasía Lafayette.
Aquí Hermes simboliza el comercio y es emblema de prosperidad, y por qué no, simboliza también la elocuencia de los literatos y bohemios que visitaban el Palais Concert en sus buenos tiempos.
En la fachada no advertimos alguna alegoría. Ya que se puede ingresar, revisemos los detalles del interior; el edificio ha sido acondicionado para albergar una tienda por departamentos, pero es notoria la belleza de su diseño original. En el tercer piso, nos encontramos con una impresionante cúpula, cubierta de azulejos con detalles florales y figuras mitológicas. Y ahí encontramos a Hermes, representado en los azulejos, portando el pétaso o gorro alado. Su presencia simboliza el comercio, la ganancia y la riqueza, como se ha mencionado.
Es lamentable que en la tienda no resalten la belleza de esta cúpula, a la que arruman mercadería para exhibición.
Ahora recorramos otras calles buscando a Hermes. Caminando por el Jirón Huallaga nos encontramos con una impresionante edificación, que fue sede del Banco del Perú y Londres. En este bello edificio destaca su impresionante tímpano de mármol adornado con varias figuras mitológicas, lideradas por el personaje principal que es Hermes, portando sombrero o pétaso alado. Aquí, nuevamente Hermes simboliza el comercio, las ganancias y la riqueza.
Ésta notable obra es del s. XIX , la ejecutó el escultor griego Antonin Mercie (1845-1916), también autor de la "Gloria" colocada en el frontis de la Cripta de los Héroes.
Quizás ésta casa albergó desde sus inicios algún negocio y su dueño o constructor conocedor de la simbología de Hermes, la adorno con su figura, para estar al amparo del dios del comercio, la riqueza y la ganancia.
El gesto adusto y grave inspira temor, la balanza representa el equlibrio y la rectitud, y la espada representa la autoridad ejercida con firmeza. En las hombreras de la coraza se ven cabezas de león, representan la fuerza y el temor de enfrentarse a la justicia. Sobre la coraza, en el centro del pecho, se aprecia una pequeña cabeza alada, que trae a la mente la figura de Hermes o Mercurio, si fuera una representación suya, podría simbolizar su rol de mensajero, siendo él quien comunicaba el mandato de los dioses.
Ahora convertido en museo, el cementerio guarda hermosas esculturas, llenas de alegorías al más allá, junto a impresionantes mausoleos. Seguramente aquí podriamos encontrar alguna representación de Hermes, recordemos que portando el caduceo, conducía a los facellidos a su última morada.
Sólo observando desde las rejas de la entrada principal, podemos ver el bello mausoleo de mármol del mariscal José de la Mar, en el que se puede apreciar la figura de una joven mujer sentada, vestida con una túnica, portando en la mano izquierda el caduceo, el estandarte de Hermes, con el que guiaba a los muertos a su destino final. El cementerio está lleno de alegorías a la muerte, seria necesario un recorrido pausado para ubicar alguna más del dios mensajero. Ahora sigamos hacia el Paseo Colón.
Con el trazo del Paseo Colón, se trajeron a esta moderna vía, unas esculturas que años antes habían llegado a Lima, para adornar otros lugares. Así arribaron a este lugar, las cuatro estatuas alegóricas de las estaciones del año, que se encontraban en la Plaza Mayor, y como principal figura, la escultura de Cristóbal Colón, que originalmente se encontraba al final de la desaparecida Alameda de Acho, frente al coloso taurino.
En la parte frontal del gran pedestal, se representa un emblema alusivo a la navegación marina. Se observan dos pabellones a manera de velas entrelazadas, en donde se ven dos figuras que serian las de Cristo y la Virgen; los pabellones se sostienen de dos espadas cruzadas en el fondo. En el centro se ve una corona de laureles sobre dos cornucopias llenas de frutos; y resaltando en el centro, se aprecia el caduceo, emblema de heraldo de Hermes, adornado con dos alas. Estaría representado como símbolo protector de los viajeros y embajadores, recordemos que el caduceo sujetaba los vientos y disipaba las nubes, y transformaba las tinieblas en luz.
Curiosamente una de las figuras en los frisos representa los símbolos de Hermes; podemos ver el caduceo con alas, coronado por el gorro de Hermes, a un lado vemos un monedero, símbolo caraterístico del dios del comercio; y al lado izquierdo, lo que sería la representación de un hito de piedra, sobre el cual se lee LIMA, indicando así la ubicación de la ciudad y pudiendo significar a Hermes como guía y protector de los viajeros.
En la foto de la derecha, puede verse este símbolo en la fachada del edificio.
Documentos consultados:
Hermes:http://es.wikipedia.org/wiki/Hermes
El símbolo de la medicina-origen y evolución:http://bvs.sld.cu/revistas/abr/vol40_1_01/abr071-200.htm
Atenea: http://es.wikipedia.org/wiki/Atenea
Diosas de la justicia:http://www.lawiuris.com/2008/07/16/diosas-de-la-justicia/
Libro: Las mejores leyendas mitológicas (1969) - José Repolles
Libro: Obras de Arte y Turismo Monumental (1996) - José Antonio Gamarra Puertas
Libro: Lima en el IV Centenario de su Fundación (1935) - Editorial Minerva
Libro: Lima:Paseos por la Ciudad y su Historia (1998) - Diario Expreso y Banco Sudamericano
Visita el album "Lima alegórica y Mitológica: Hermes o Mercurio en Lima", en el facebook de Lima de Ayer y Hoy: facebook/Hermes o Mercurio en Lima